Road to Perdition

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viernes, 4 de febrero de 2011

Primos. El buen rollo de Daniel Sánchez Arévalo


Pocas películas me han hecho salir del cine con tanto optimismo como el tercer largo de Sánchez Arévalo, una comedia a ratos gamberra, a ratos romántica, pero ante todo una comedia.

En Primos, Daniel Sánchez Arévalo parte de uno de sus cortometrajes (Uno de los primos) como ya hiciera con su opera prima Azuloscurocasinegro. Primos cuenta la historia de Diego (Quim Gutiérrez) un joven al que su novia ha dejado plantado en el altar. Esta triste por lo que sus primos Julián (Raúl Arévalo) y Miguel (Adrián Lastra) deciden animarle llevándoselo a las fiestas del pueblo donde veraneaban en su infancia. Un fin de semana de juerga donde podrá reencontrarse con Martina el amor de Diego durante su adolescencia.

Con paso decidido la película camina ofreciéndonos momentos brillantes como el monologo inicial de Diego en el altar, explicando su situación o la escena en la que los tres primos bailan en las fiestas del pueblo la canción de los Back Street Boys `As long as you love me´, son algunos de los mejores momentos de la película. La película también tiene cierto aire nostálgico, la vuelta al pueblo de juventud representa ese aire de lo fácil que era todo antes, como cuando uno de los primos dice: “Con lo fácil que era el amor antes, llegabas al pueblo en verano, te enamorabas y ya está”. Ante todo me encanta esa confusión que siento al ver la cinta, su capacidad de sorprenderme y conmoverme que es obviamente lo que le pido a toda buena comedia.

Su cuidada producción no es para menos como en todo el cine de Sánchez Arévalo, esto me ha sorprendido gratamente ya que al ser su primer asalto en la comedia me esperaba algo más tosco y descuidado. El elenco actoral es probablemente lo mejor, con unos fabulosos Quim Gutiérrez, Raúl Arévalo (él se me confirma como uno de los grandes de su generación) y ese fabuloso actor por el que cada vez siento mayor admiración, el camaleónico Antonio de la Torre.

Con Primos, Sánchez Arévalo demuestra tener también un gran talento para la comedia además de para el drama en el cual se ha formado como cineasta. A los que puedan estar interesados en verla yo les diría que no fuesen a verla con demasiadas pretensiones, sino con la intención de divertirse y dejarse sorprender por una estupenda película, aunque Primos no es una comedia que reinvente el género como Annie Hall (Woody Allen 1977) más bien es una buena comedia bien hecha, optimista, divertida, pero por encima de todo es una comedia en la que respira buen rollo y buen cine.

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