Road to Perdition

Road to Perdition

sábado, 29 de enero de 2011

Indiana Jones y la ultima cruzada.

Pocos cineastas demuestran poseer tanto ritmo y brillantez como Steven Spielberg en la tercera entrega de la saga protagonizada por Harrison Ford. La última cruzada es en mi opinión la mejor película de aventuras jamás hecha. El personaje de Indiana Jones forma ya hoy parte del imaginario colectivo y espero que siga siendo así por mucho tiempo. El personaje creado por George Lucas y Steven Spielberg es genial, la idea de un profesor de arqueología que da clases en la universidad y que recupera tesoros perdidos enfrentándose a toda clase de villanos y peligros me resulta brillante (hasta cierto punto es algo así como un Superman sin súper poderes). Indiana Jones tiene algo de inspiración en las películas de aventuras realizadas en los años treinta y cuarenta. El personaje de Indiana tiene algo de Gary Cooper y de Errol Flynn. La estética de la saga de Spielberg es sin duda deudora del imaginario de este y de todo el cine de aventuras que él y Lucas consumieron durante su infancia.

Lo mejor de esta tercera entrega de la saga es su frescura y su calidad frente a su predecesora (Indiana Jones y el templo maldito) ya que vuelve a tomar contacto con el estilo de la primera entrega. Los nazis en busca de un objeto religioso con el que domina el mundo (El santo grial), así como también retoma los mejores personajes de la primera entrega, son algunas de las cosas que hacen que La última cruzada encuentre sus raíces en El arca perdida.

El reencuentro de Indiana Jones con su padre (Sean Connery) me parece genial, asi como la relación padre-hijo que mantienen durante toda la película mientras los nazis les van pisan los talones. Cuando Hitler le firma un autógrafo a Indy o cuando al inicio de la película se cuenta el origen de su temor a las serpientes y como consiguió su mítico sombrero. Tambien el cambio de localizaciones, de Nueva York a Venecia, de Venecia a Berlin, etc, hace de la pelicula un portento del genero de aventuras.

Spielberg con manos de artesano moldeo este clásico de aventuras, haciéndolo acreedor de un ritmo y una soltura en su lenguaje visual que brillan por si solos.

domingo, 23 de enero de 2011

Blog


En 2008 tuvo lugar un embarazo pactado múltiple de diecisiete adolescentes (la mayoría de ellas menores de dieciséis años) en la localidad americana de Gloucester, el objetivo del embarazo era cambiar y tratar de sentirse distintas en sus monótonas vidas.

Esta historia real es llevada al cine por la debutante Elena Trape en Blog, solo que aquí en lugar de ambientarla en Gloucester traslada la historia a un instituto de Barcelona. En la película la historia no está contada con el convencional lenguaje cinematográfico, sino que vemos toda la historia a través de las cámaras que usan las chicas para contar la historia (webcams, cámaras de video, etc.). Esta forma de contar permite que podamos acercarnos más a la historia y compartir el viaje que realizan las chicas.

Considero las películas de adolescentes un gran genero ya que me hablan de cosas que me resultan muy cercanas. Aunque también creo que son un género difícil, ya que se suele caer en formas de contar las historias de maneras más superfluas y vacías, indiferentes para el espectador. Por eso me resulta admirable que esta película goce de una magia y una elegancia singulares.

Blog transcurre con calma, dejando que conozcamos cada caso y sus diversas preocupaciones sobre el plan en los diarios que cada chica realiza con su webcam. Aún con un cierto aire de experimento visual, Blog es capaz de mantener los pies en el suelo, contar la historia de las chicas sin irse por las ramas y lo que es más importante dejando que el espectador pueda construir su propio punto de vista sobre el caso aunque la película narre desde la perspectiva de las adolescentes.

Trapé cuenta el viaje de estas adolescentes de una manera muy personal y cercana. Con el discurso que posee la película vemos que Trape comprende a las chicas y se identifica con ellas, sin reprocharles nada a lo largo del film. Considero esto último muy importante ya que creo que si este tema es tratado de una manera más superflua y comercial (digamos de una manera más americana) la película podría resultarle al espectador aburrida, estúpida y sin razón de ser. Sin embargo con el elegante uso que Trapé realiza de las cámaras consigue dotar a su opera prima de una calidad visual envidiable para otras películas. De la película también me resulta admirable el que en ningún momento de la trama se mencione la palabra embarazo, salvo en el clímax de la película (donde es inevitable decirlo). Para mí con este detalle Blog (aunque en un registro completamente distinto) sigue la máxima de Hitchcock de utilizar siempre el lenguaje visual para contar la historia y no caer en el recurso fácil de explicarlo con palabras.

Finalmente creo que Blog es una de esas pequeñas y originales joyas del cine español, sin olvidar que es una película de adolescentes con un estilo y una narración soberbias.

domingo, 16 de enero de 2011

De dioses y hombres


La película de Xavier Beauvois (basada en hechos reales) cuenta la historia de un grupo de monjes que residen en un monasterio argelino a mediados de los años noventa y que debido al clima de inestabilidad política y religiosa reinante en la zona fueron secuestrados y ejecutados por un grupo de terroristas islámicos.

La película nos muestra la vida en el monasterio, la tranquilidad y la paz con la que viven procurando siempre que pueden ayudar a los aldeanos de la zona. Pero poco a poco aunque sus rutinas no se interrumpen el clima de tensión reinante en la zona crece y se ven obligados a elegir entre quedarse en el monasterio o regresar a Francia tras rechazar la protección del corrupto ejército argelino frente a la amenaza terrorista en la zona. Al decidir quedarse se ven atrapados entre facciones partidistas que no comprenden su punto de vista y les tildan de ingenuos por permanecer allí. Si se quedan se arriesgan a perder la vida, si se van abandonaran todo aquello por lo que ellos y sus predecesores han luchado ayudando a la población civil de la zona. Esta disyuntiva hará reflexionar a los monjes sobre su situación allí y si su verdadero hogar se encuentra en Francia o entre sus compañeros clérigos.

Beauvois marca tiempos y silencios permitiéndonos así comprender la historia e introducirnos en ella. Como en todo el cine europeo la película es preciosista, pero en ningún momento se va por las ramas sino que cuenta la historia a su debido tiempo y con mucha elegancia. El estilo de dirección en el que nos introduce Beauvois es ante todo muy sobrio y contenido, para dejar que comprendamos y nos conmovamos con la historia de este grupo de monjes. Aunque no quiero pensar que tiene una dirección cinéfila el estilo de la película me recuerda al mejor Bergman, con la fuerte presencia de la religión, la vida y la muerte y el escaso uso de la música (tan solo los canticos de los monjes y una pieza orquestal en la escena final) son algunos de los detalles que me recuerdan al maestro sueco.

Finalmente me gustaría decir que aunque se tratarse de una película más admirable que disfrutable. Creo que estamos ante una propuesta interesante, pero sobre todo creo que es una película profundamente honesta y sincera. Una película nada sentimentaloide para el tema que trata y además conmovedora hasta cierto punto incluso para un ateo.

domingo, 9 de enero de 2011

También la lluvia


También la lluvia ha sido la película seleccionada por la Academia para que represente a España en la carrera hacia los Oscar en la categoría de mejor película de habla no inglesa. Sin duda es la propuesta más políticamente correcta que se podía enviar, ya que Celda 211 guarda ciertas similitudes con una película nominada el año pasado: Un profeta que represento a Francia en esta categoría y Lope no puede esconderse de su naturaleza de producto comercial para masas. Aunque las preseleccionadas fueron estas tres ha habido películas mejores que la última de Icíar Bollaín como la última y atrevida propuesta de Alex de la Iglesia, aunque estamos hablando de un imposible ya que el estilo tan personal del cineasta bilbaíno no encaja demasiado con el espíritu academicista (que ironía que sea el presidente de la Academia) .

En También la lluvia se cuenta la historia de un equipo de cine español que va a Cochabamba para rodar una película sobre la llegada al nuevo mundo de Colon y los españoles para colonizarlo y convertir a los indígenas en esclavos al servicio de la cristiandad. Con este rodaje coinciden los disturbios acaecidos en Cochabamba por la privatización del agua por parte de las grandes multinacionales. Gael García Bernal interpreta al director de la película sobre Colon, obsesionado por la película y que no es capaz de ver la gravedad de la situación que les rodea. Luis Tosar interpreta al productor de la película, más realista y consciente que su director. Entre este marco de personajes vamos sumergiéndonos en la situación en la que se encuentra el equipo de rodaje, realizando un símil de la situación acaecida por la privatización del agua en Bolivia y la esclavitud impartida por los españoles quinientos años atrás vista en la película que el equipo trata de rodar entre los disturbios de Cochabamba.

Cinematográficamente hablando la película me parece soberbia y brillante. El símil entre ambas situaciones esta elegantemente narrado, introduciéndonos de pronto en la película sobre Colon como si esa fuese la película que estuviésemos viendo. Cine sobre cine estupendamente bien narrado, una producción solida así como una fotografía y la dirección artística bellamente realizadas. El trabajo actoral no es para menos ya que todos están muy bien situados en sus respectivos papeles, destacando a Tosar, Raúl Arévalo que interpreta al actor que da vida a Fraile Montesinos y el estupendo Karra Elejalde que interpreta al actor que hace de Colon.

Sin embargo es en el mensaje donde no conecto mucho con la cinta de Bollaín. Ya que en ocasiones me resulta didáctica, me pone en una situación en la que no da lugar a otros puntos de vista sobre la situación. Este problema no se ve tanto en la situación actual sobre la privatización del agua como en la historia contada sobre la colonización española. Parece que Bollaín quiere guiarnos por un solo camino en el que los españoles eran unos tiranos (en lo que no le falta razón) y los nativos unos pacíficos pueblos que convivían en armonía con unas sociedades basadas en la igualdad y el derecho cívico. Esto último es completamente falso ya que las sociedades nativas eran tiránicas y opresoras entre sí, al igual que los españoles lo fueron con ellos. Esta realidad se ve reflejada a la perfección en la película Apocalypto de Mel Gibson, donde muestra que la vida humana muchas veces no tenía valor alguno para ellos.

Aunque para mi Bollaín sigue una gran directora con películas impreionantes como esta (aunque no comparta su espíritu) y Te doy mis ojos, película brillante y cruda en la muestra la dureza del maltrato machista sufrido por una mujer a manos de su marido (un espectacular Luis Tosar).

jueves, 6 de enero de 2011

El talento Scorssese


Desde el cine de gánsteres representado por Uno de los nuestros y Casino, hasta el elegante retrato de la alta sociedad americana a mediados del siglo XIX en La edad de la inocencia, Scorssese ha demostrado durante más de cuarenta años de carrera cinematográfica moverse con fluidez y soltura por todos los géneros del séptimo arte.

Martin Scorssese nace en el Little Italy de 1942, este ambiente de barrio neoyorkino ayudo a forjar el carácter del futuro director de Malas calles. Entra en la Universidad de Nueva York para estudiar cine donde se convierte en uno de los alumnos mas notables de su promoción. En 1967 realiza la película de bajo presupuesto ¿Quién llama a mi puerta? Con esta cinta descubre al que será su alter ego en varias de sus películas, Harvey Keitel. En Malas calles su primera película digna de mención Scorssese realiza un retrato de los conflictivos barrios neoyorkinos donde se crio, Harvey Keitel interpreta la visión de Scorssese, la de un joven temeroso de Dios que trata de separarse de la violencia y encontrar el camino a la redención para su primo Charlie (jovencísimo Robert De Niro) joven conflictivo y problemático. Pero no es hasta 1977 con Taxi Driver cuando Scorssese se confirma como gran director obteniendo en Cannes la Palma de Oro a la mejor película y una nominación al Oscar para su futuro actor fetiche (Robert De Niro).

Con Toro Salvaje (1981) refleja con maestría y elegancia el ascenso y caída de Jake La Motta (soberbio Robert De Niro) boxeador violento que maltrata a su mujer. Con Toro Salvaje Robert De Niro obtendría su segundo Oscar tras El Padrino y Scorssese su primera nominación como mejor director.

A Toro Salvaje le seguirán los fracasos de las penosas New York, New York y La última tentación de Cristo, pero pronto volvería a triunfar con la genial comedia neoyorkina ¡Jo, qué noche! Siendo esta un éxito de taquilla que obtuvo en Cannes el premio al mejor director. En 1989 realizaría uno de los extractos de la película coral historias de Nueva York junto a Woody Allen y Francis Ford Coppola. En este año también realizaría el remake del clásico El cabo del terror, solo que esta vez seria bautizada como El cabo del miedo, de esta cinta destacaría la capacidad de Scorssese para dar personalidad a un remake y la inquietante interpretación de Bob De Niro.

En 1990 realiza la que será para muchos una de sus grandes películas, Uno de los nuestros, donde renueva y perfecciona el género de gánsteres hasta cotas inimaginables, para después continuar con la estéticamente extravagante Casino contando la historia real de Sam Rosstein (Robert De Niro) director de un Casino en Las Vegas.

En sus últimos años Scorssese ha demostrado su capacidad de crear excelente cine comercial de la mano de su nuevo actor fetiche (el brillante Leonardo Di Caprio), con películas como Gangs of New York, El aviador, Shutter Island, aunque también cometió un error con la mediocre y repetitiva Infiltrados.

Es indiscutible que junto con Woody Allen Martin Scorssese es el director neoyorkino más conocido, pero también es el más copiado por otros tanto por su fluidez en el movimiento de la cámara que alcanza su perfección en La edad de la inocencia, como por su estilo en la de presentación de personajes en el cine de gánsteres copiado por directores como Tarantino o los Coen.

También destacar su labor como director de publicidad y documentales musicales (Bob Dylan, The Rolling Stones) son algunos artinas admirados por Scorssese a los que a querido rendir homenaje en sus documentales. Su faceta como cinéfilo apasionado no es menos conocida, documentales como El cine italiano según Scorssese o Un paseo por el cine americano demuestran el afán de Scorssese por preservar el séptimo arte.